Inicio / Centro de Prensa / Historias y Testimonios

Fortaleza y fe para enfrentar la emergencia

Las lluvias en Trujillo han dejado miles de damnificados, personas que han perdido sus hogares y que ahora viven en una carpa, dentro de albergues que se han instalado temporalmente y a donde han llevado lo poco que lograron sacar de casa.

Por Carol Atencio y Sara Saenz

Las lluvias en Trujillo han dejado miles de damnificados, personas que han perdido sus hogares y que ahora viven en una carpa, dentro de albergues que se han instalado temporalmente y a donde han llevado lo poco que lograron sacar de casa. Uno de estos albergues es conocido como "Trutex" y está ubicado en el Distrito La Esperanza, en el asentamiento humano Virgen del Socorro, donde viven 163 personas (49 familias) en medio del arenal.

“A veces Dios nos pone pruebas difíciles, pero nosotros tenemos la fe y la fortaleza para salir adelante” nos dice Angélica Salazar, una de las encargadas de la gestión del albergue. Los problemas no son pocos, el agua a veces no llega al albergue, los niños se enferman del estómago o de la piel. Ellos son los más vulnerables.

En Trutex también conocimos a Rita Cuevas, su esposo Humberto Gutiérrez y su pequeño Oliver Martín de solo 3 años. Nos llevan a conocer su casa en el asentamiento humano Virgen del Socorro. El panorama es desolador, como Rita, muchas personas han perdido sus hogares, sus negocios, sus pertenencias. Nos cuenta que en su comunidad realizaron tareas de prevención, abriendo zanjas en las calles y reforzando las entradas a sus casas con sacos de arena, pero no sirvió.  El lodo ingresó por la parte de atrás de sus casas, destruyendo todo. De la casa de Rita solo quedó la sala. “Al ver que no podíamos con el huaico, corrí a sacar a mi hijo, Oliver que estaba durmiendo en la sala. Pude sacar algunas cosas más, pero tuve que dejar todo el resto”.

Oliver entra a la casa y camina acercándose a las paredes, tocándolas, no lo hace con emoción, encuentra su camión y juga con él. Rita nos cuenta que trajeron de regreso el juguete, a pesar que Oliver lloró, porque en el albergue los niños se peleaban por él. "Quiero volver pronto a mi casa porque quiero jugar con mi camión" nos dice el pequeño.

En este tipo de detalles donde Rita y Humberto sienten el desgaste emocional, les preocupa que pronto tendrán que retirarse del albergue. Saben que la casa está en un lugar inseguro y tienen miedo de que algo similar vuelva a ocurrir. Nos cuentan que Oliver se despierta en las madrugadas llorando del susto. “Su mirada es muy triste” nos dicen. Nosotros también podemos verlo.

“Los espacios amigables ayudan a distraerse a los niños, pero también a nosotros” nos comenta Angélica. “Ustedes son como ángeles” les dice al equipo de World Vision que está ayudando en campo desde que inició la emergencia.

Entendemos que lo que necesitan hoy es restablecerse emocionalmente, que tanto adultos como niños necesitan fortalecer su fe y esperanza. La incertidumbre es grande y cada día cuenta para ayudarlos a recuperarse.

World Vision Perú ha implentado 6 Espacios Amigables para la niñez en similar número de Albergues en Trujillo. En cada sesión niños y niñas juegan para recuperarse de la tragedia. También, se promueven hábitos saludables y el consumo del agua segura en medio de la emergencia.

Tu puedes ayudar a familias como las de Oliver. Conoce nuestra campaña aquí. Campaña Esperanza después de la Emergencia

 


Comentarios en facebook ()