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Para cosechar frutos de calidad, hay que sembrar ahora

Para cosechar frutos de calidad, hay que sembrar ahora

Mi nombre es Dennyse Pariona Lunasco, nací en Ayacucho, el día 27 de noviembre de 1990. Mi mamita se llama Aurora y mi papito Leónidas, soy la tercera de 6 hermanos. Mi mamá nació en Acón Rosario – Sivia y mi papá en Chamana – Luricocha, por la situación de la violencia socio – política que se vivió desde los años 1980, mis padres, hermanos mayores y yo que aun era una bebé, nos  vimos en situaciones muy adversas y por razones del destino mi papá fue perseguido tanto por los militares y los “tíos” como se le llamaban a los senderistas, pues él trabajaba  como auxiliar de educación y vio como asesinaron a alumnos y por ello buscaron hacer lo mismo con mi padre. Los militares y senderistas en muchas ocasiones entraron a la casa en donde vivíamos. Fue el buen corazón de un pariente que trabajaba en la UGEL, lo que salvó a mi papá. .

Él hizo que lo cambiaran a trabajar en un colegio en la ciudad de Huanta, como personal de servicio, lo cual agradezco a Dios, porque de otra forma no hubiera crecido con mi papá. Cuando nos fuimos a Huanta fue muy difícil salir adelante pero a mi mamita y papito les motivo mucho sacarnos adelante y lograr que seamos profesionales. 

A los 5 años mi papá me matriculo en  primaria y puse mucho esmero en mi aprendizaje, y por ello fui una  alumna muy aplicada y todos los años sacaba diploma del primer puesto. La educación desde entonces me brindó los conocimientos necesarios para conocer mi realidad, decir lo que siento y plantear mis necesidades. 

Cuando tenía 8 años en la esquina de mi casa había mucha gente amontonada y por curiosidad, mi hermano mayor y nosotros los menores nos acercamos. Las personas que estaban eran de World  Vision Mundial y nos dijeron que estaban patrocinando, volvimos a nuestra casa a preguntarle a nuestra mamá si podíamos participar  y es allí que por primera vez asistí a una reunión con niños y niñas. Aquellas veces era muy tímida y cuando me preguntaban algo, buscaba donde esconderme o agachaba la cabeza pero poco a poco logré perder mis miedos. Luego, inicie mi participación en la Asociación de Familias Desplazadas e Insertadas en la Provincia de Huanta - AFADIPH, que agrupa a afectados de distintos lugares de mi provincia. Los adultos y niños nos organizamoz y participábamos en reuniones. 

En el año 2000 se nos brindó a las niñas y niños el espacio del I Pre Parlamento Infantil  donde nos empoderados en los temas de nuestros derechos, deberes y  cómo aportar a la solución de los problemas, nos reunimos para dialogar con las autoridades de la provincia y fue en este espacio donde por primera vez se logro compromisos por parte de las ellos. Posteriormente se siguió con frecuentes  reuniones de coordinaciones  para fortalecer a los clubes de niñas, niños y adolescentes de los AA.HH y formar sus Juntas Directiva. 

El 2001, segundo año del Parlamento Infantil, se procedió a las elecciones para el periodo 2003 – 2005, allí asumí la presidencia del parlamento y con el apoyo de todos pudimos hacer campañas de recolecta de útiles escolares y otras actividades importantes dirigidas a las niñas y niños. 

En el año 2004 -2005, fui Alcaldesa  del Municipio Escolar y fue desde ese espacio donde logre organizar, articular y concertar para obtener cambios en la Institución Educativa y que los docentes y jerárquicos dejen de ser opresores con el alumnado. 

Culminé mis estudios secundarios a los 15 años de edad. Continué mis estudios superiores en el Instituto de Educación Superior Tecnológico Público de Huanta y como siempre tuve la idea de aprender todo lo que pudiera. Mi meta fue ser la mejor de la clase o tratar de estar en el tercio superior, me esforcé mucho para lograrlo aún teniendo adversidades. Siempre he pensado que la mejor herencia que mis padres me han dado es el apoyarme en mi educación. Creo que la educación es la mejor arma para combatir y romper la cadena de la pobreza. 

El liderazgo fue algo que llevo conmigo a lo largo de mi vida y no la abandono, ya que es la forma que encuentro para apoyar a los que están a mí alrededor. Por tres años consecutivos me eligieron como Presidenta del Concejo Estudiantil. En la asamblea general de mi AA.HH me eligieron Promotora Social, cargo que hasta la actualidad desempeño. Aún con mis múltiples ocupaciones, los 3 años de estudios superiores las aprobé siendo la primera alumna y obtuve con ella el  beneficio de ser becada.  De esta manera contribuía a aminorar los gastos de la economía familiar ya que somos varios hermanos y tenía que apoyar a mis padres, para ello también estudiaba y trabajaba.

Para mí no es un obstáculo el que muchos tengan la idea que la mujer no tiene las mismas capacidades que el varón y no se practique mucho la equidad de género, pienso que como mujeres y jóvenes, el aporte que damos es significativo para el cambio de nuestra provincia y de los pobladores. 

En el mes de abril del 2010, recibí la visita de los delegados del Movimiento Político Independiente Regional “Musuq Ñan ” termino quechua que significa “Camino Nuevo” y me invitaron a participar en la lista electoral que venían formando con motivo de las elecciones municipales, para lo cual le solicite a mi asociación AFADIPH que autorice mi participación en las contiendas y fue de esta manera que participe, y con la gracia de Dios, logramos el triunfo. Ahora soy regidora del municipio de Huanta y para mi es un reto asumir este cargo. Pienso que se apertura una gran puerta para muchos otros jóvenes que son capaces de asumir nuevos retos de trabajo dirigidos a los que más necesitan y ser parte de la realidad donde hay muchas necesidades y pocas oportunidades para salir adelante. La experiencia que vivo ahora me aclara más cómo es mi verdadero entorno y me insta a luchar por mis convicciones y que estas se puedan lograr con un trabajo conjunto. Si se quiere cosechar frutos de primera calidad es ahora donde la siembra debe realizarse, trabajando en el presente y en el futuro para tener mejor condición de vida. 

Ahora tengo 20 años de edad y quiero seguir estudiando, pues a lo largo de toda la vida se sigue aprendiendo, incluso de nuestra vida cotidiana. No me basta ser Técnica Profesional en Computación  e Informática, aspiro a una carrera universitaria y después también continuaré estudiando.

 

 

 

Testimonio publicado en: “Para que las mujeres no nos quedemos atrás, la educación de niñas y mujeres en un derecho” de la Campaña Peruana por el Derecho a la Educación (junio 2011) 

 


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