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Jheovani: Vivo feliz en mi casa grande

Hogares Saludables para proteger a los niños del frío, la desnutrición y las enfermedades

“A mis amigos les gusta venir a mi casa porque es bien mejorada, tengo qoñiwasi, mi propio dormitorio, cocina. Antes mi cocina era chiquita y había mucho humo. Ahora ya es mejorada, tengo fogón mejorado, repisa, refrigerador, lavatorio. En mi qoñiwasi me gusta hacer la tarea con mi papá, me ayuda, hago mis tareas tranquilo”.

Jheovani  tiene 12 y vive en las alturas de Canas, a 3 horas en camioneta de Cusco. Hace algunos años, él, sus papas y su hermana Magaly (15), vivían en una sola habitación, donde cocinaban, dormían, hacían sus tareas y cuidaban a sus cuyes.

La habitación donde vivían, hecha de manera artesanal con barro y paja, se llenaba de humo al cocinar, lo que hacía que él y su hermana se enfermen mucho. Al comer en el piso, sus animalitos  comían también de su plato, que normalmente tenía solo chuño y  papa que su familia cultivaba. Casi nunca comían verduras, frutas o carnes.

El papá de Jheovani, Benedicto (42), recuerda que cuando su hijo tenía 4 años, y ya asistía al colegio con su hermana mayor,  se quedaba dormido en el camino de regreso. Desde el colegio hasta su casa, el camino se realiza una hora a pie. Sin embargo, podía pasar el tiempo y los hermanitos  no llegaban a casa. Papá Benedicto  iba en su búsqueda y encontraba al pequeño Jheovani dormido al lado del camino, debajo de los árboles, con su hermana haciéndole compañía.

“Solo recuerdo que me cansaba mucho” nos cuenta Jheovani hoy, sin saber que el cansancio es uno de los efectos de la anemia y la desnutrición en la vida de los niños y niñas. Hoy, no se cansa más.

La familia de Jheovani se dedica al campo y a la crianza de animales menores. En el 2011, recibieron la visita de World Vision y los invitaron a participar de proyecto de Hogares Saludables que les iba a permitir mejorar su forma de vida, a través del mejoramiento de su vivienda  y hábitos saludables para el bienestar de sus niños.

Como  parte del proyecto papá Benedicto realizó una pasantía y vio cómo otras familias tenían sus casas limpias y ordenadas, con un lugar especial para el estudio de sus niños, con un galpón para cuyes y biohuertos, que mejoran la nutrición de los niños.  Regresó a casa motivado, contó a su familia lo que vio. “Si otras familias pueden, porque nosotros no podemos papá” fue la respuesta que recibió de Jheovani. Y así, junto a mamá Josefina (39) decidieron cambiar.

 “Antes mi casa era bien triste. Vivía con los animales, perro, gato, con la caca, en contra de nuestra salud, lleno de humo. Vivíamos en contra de la salud de nuestros hijos, se resfriaba, tosían, tenían gripe, estábamos incómodos. World Vision nos dio un plan,  charlas de buen vivir, de alimentación saludables para nuestros niños” comenta Benedicto.

A Jheovani  le gusta mucho su biohuerto, donde su familia obtiene cebolla, zanahoria, acelga, cilandro, lechuga, hierba buena, orégano. World Vision les dio las primeras semillas.  Papá Benedicto al principio no creía que podía cultivar hortalizas porque en las alturas de Cusco las temperaturas pueden bajar a menos de 0 grados, lo que se conoce como “heladas” que muchas veces ha echado a perder cultivos completos de papas. Sin embargo, ahora sabe que solo debe cubrir los biohuertos para protegerlos del frío.

Ahora también sabe que la carne del cuy es la mejor para la alimentación de sus hijos, porque tienen proteínas y no tiene grasa.  Comen esta carne casi diariamente, en caldo para sus hijos.  Antes, solo comían cuy en los cumpleaños.

Hoy Benedicto tiene más de 200 cuyes, los cuales no solo son usados como fuente diaria de proteínas, sino  como fuente de ingresos económicos,  ya que los vende mensualmente a través de una Asociación de Productores. Con ese dinero, invierte en la educación de sus niños y en comprar alimentos que no cultiva  en su biohuerto como plátanos y manzanas.

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Ayúdanos a proteger a los niños de Cusco del frío, la desnutrición y las enfermedades. Con tu ayuda, más familias como la de Jheovani, Magaly, Benedicto y Josefina pueden tener un Hogar Saludable.

Puedes realizar tu donación vía PayPal o vía nuestras cuentas recaudadoras en el Banco de Crédito BCP (clic en el botón verde de la parte superior "Donaciones").

 

Más información de los Hogares Saludables aquí. 


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