Los efectos de la violencia en la vida de un niño

La historia de Pablo

La historia de Pablo

- La violencia trasciende la etapa de la niñez, se reproduce y puede desencadenar problemas sociales, como la inseguridad y el crimen.
- La violencia hacia los niños limita su potencial de  desarrollo. 
- Hace que crezcan en un ambiente de miedo, desconfianza y baja autoestima. 
- Limita su desarrollo cognitivo y puede traducirse en problemas de aprendizaje y comportamiento en la escuela.
- Genera autopercepciones de minusvalía y sentimientos de soledad, tristeza, y abandono.
- Disminuye la capacidad de resolver problemas de forma pacífica y creativa.
- Incrementa el riesgo de repetir la violencia en la escuela (Bullying) y el abuso de alcohol y sustancias tóxicas.

Puede desencadenar en delincuencia, pandillaje, embarazo precoz, conductas sexualmente arriesgadas, ausentismo escolar y abuso sexual.

 

Desde World Vision Perú, te invitamos a conocer la historia de Pablo, que puede ser la historia de cualquier niño del Perú o del mundo. 



 

Nuestro país y el mundo están llenos de Pablos. Como él existen muchos niños y niñas víctimas de violencia, que deteriora el capital humano y social frenando el desarrollo económico. La violencia genera gastos al Estado para contenerla, y provoca pérdidas en la productividad y los ingresos futuros del país.

Te invitamos a ser parte del cambio y no tolerar ningún tipo de violencia, comenzando desde nuestros hogares y escuelas.  Súmate a la campaña “Necesitamos a todo el mundo para evitar la violencia contra la niñez” y firma el Pacto de Ternura como un compromiso para lugar frente al castigo físico y humillante. 

Únete en www.pactodeternura.pe 

En el Perú:

- 73.8 % de niños y niñas y el 83.2% de adolescentes fue víctima de algún tipo de violencia en sus hogares.
- 43.9% de adultos cree que a veces es necesario gritar a los niños y niñas para que entiendan lo que se les dice.
- 44% de niños y niñas creen que los padres tienen que pegar a sus hijos si estos se portan màs.
- En diciembre del 2015, se promulgó la Ley 30403, que prohibe el castigo físico y humillante hacia la niñez y adolescencia, en todos sus ámbitos, comprendiendo el hogar, la escuela, la comunidad, lugares de trabajo y otros espacios.